martes, 22 de abril de 2008

Historias de Filadelfia

Como muchas otras cosas, mi querencia por esta película la heredé de mi hermana la peque. Ayer la volví a ver por enésima vez, pero por primera en pantalla grande en el cine.

Aquí está el trailer original:

Y esta es la primera escena:

¿Y qué es lo que tiene esta película? Una dirección impecable de George Cukor (¡y Mankiewicz de productor!), unos diálogos casi perfectos, una troupe de actores increíbles...

A George Cukor se le ha calificado muchas veces de un director con una sensibilidad especial para los personajes femeninos. Y esta película es un ejemplo más. Porque si todos los personajes están bien definidos, son las mujeres de la película las que más profundidad tienen. No sólo el personaje de Tracy Lord, sino el de la matriarca de la familia que tiene que sufrir las infidelidades de su marido, o el de la fotógrafa Elizabeth Imbrie que tiene que tener mucha paciencia con su novio, Macaulay Connor. Los hombres de la película son, si se quiere, primarios; mientras que las mujeres son más complejas, más maduras y entienden a los hombres mejor que ellos mismos. Y si el personaje de C.K. Dexter Haven es el que mejor cae, también puede ser por la forma en que ve a las mujeres. Porque si para George Kittredge "a man expects his wife to behave, naturally" (un hombre espera que su mujer se comporte como es debido), para Dexter "a man expects his wife to behave naturally" (un hombre espera que su mujer se comporte de forma natural).

Por supuesto, la película es uno de los mejores ejemplos de la "screwball comedy" que tuvo su punto álgido en Hollywood en los años 30 y 40 del siglo pasado. Tres ejemplos. El primero, la escena en que Cary Grant y Jimmy Stewart se lo pasan en grande (hay mucha improvisación en esta escena, fijarse en el incidente en el minuto 1:20 y la sonrisa que Grant no puede evitar):

El segundo, con Jimmy Stewart (que se llevó el Oscar al mejor actor) cantando el "Somewhere over the rainbow", con una Kate Hepburn borracha y encantadora:

Y el tercero, la "presentación" de la familia a los periodistas, con una genial Virginia Weidler (ésta es la canción, y con la anterior, dos ejemplos de citas de películas exitosas recientes dentro de la película).

Para acabar, una anécdota que no tiene nada que ver con esta película pero que pertenece a otro actor de los años dorados de Hollywood y que también me encanta: Tony Curtis.

“I was in my early movie days, and they flew me back to New York from being in this one movie, tiny part. And I got in the limousine to go back to the hotel. And I told them to drive by the old theatre where the acting school was - the President Theater - and Walter (Matthau) was standing under the awning, looking just miserable, a terrible rainy day. And I told the driver, 'See that guy standing over there, pull over so I can talk to him.' And here's Walter, still at the acting school, hasn't worked as an actor properly yet, and he was so dishevelled and sad and wet, and I'll never forget the look on his face, like, 'Who the fuck is comin' to the school in a car like that?' And before he could get a word out, I rolled down the window, stuck my head out and said very loud: 'I fucked Yvonne De Carlo!' And then I told the driver, 'Get outta here!' I left poor old Walter standing there holding his newspaper over his head in the rain.”

Envidia.